No Cristo como decoración religiosa, sino Cristo como gobierno. ¿Quién gobierna realmente tus decisiones, tus afectos, tu dinero, tu tiempo?
Preguntas honestas que abren una conversación real — contigo mismo, con tu esposa, con un hermano de confianza. Sin actuación, sin defensa.
Por qué importa
No Cristo como decoración religiosa, sino Cristo como gobierno. ¿Quién gobierna realmente tus decisiones, tus afectos, tu dinero, tu tiempo?
Una estructura para esta semana
Preguntas honestas que abren una conversación real — contigo mismo, con tu esposa, con un hermano de confianza. Sin actuación, sin defensa.
Preguntas para conversar
- ¿Qué debe ser verdad antes de avanzar?
- ¿Qué evidencia confirma la situación, no solo la opinión?
- ¿Quién asumirá la próxima decisión y cuándo será revisada?
